Reflexiones sobre el Dto20. Uruguay

Richard Tedesco 08 de abril de 2016 Por
Una comunidad como el Dpto.20 de Uruguay está convocada a realizar un análisis profundo del concepto que la denomina. Considero que en primera instancia se debería profundizar en la autocrítica, construyendo algunos espacios comunes lo más representativos posibles luego de las instancias regionales y mundiales. Al mismo tiempo que se va reinventando.
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En las condiciones actuales del mundo, a pesar de que las diferencias y heterogeneidades culturales se van reduciendo vertiginosamente, aun se puede hablar de expresiones comunitarias singulares en distintas partes.

Estas comunidades, en mayor o menor medida, han  tenido que ir adaptándose a un proceso de globalización feroz, al tiempo que las nuevas tecnologías se han instalado en la vida cotidiana, estableciendo cambios profundos en la subjetividad individual y colectiva.

Se hace por lo tanto imperioso, hacer un profundo análisis de la axiomática capitalista sobre el campo social, que a esta altura todos sabemos, no tiene reparos en traspasar los límites de los códigos que va estableciendo, a la vez que las citadas nuevas tecnologías se desarrollan a una velocidad escalofriante y señalan un debilitamiento en la actividad comunicacional de algunas comunidades.

Maritza Montero diferencia la comunidad del sentido o sentimiento de comunidad, y agrega que ambos forman parte de un mismo fenómeno y son objetos sociales complejos con múltiples determinaciones: un conjunto borroso, móvil y en constante elaboración.

Se considera que hay comunidad donde hay sentido de comunidad y viceversa, hay sentido de comunidad donde hay comunidad. Por lo tanto: una multiplicidad compleja, en permanente movimiento.

La comunidad del Dto20, por ejemplo, comprende un vasto territorio existencial de compatriotas por el mundo en interacción, in situ y también mediante encuentros virtuales, conformando una realidad de comunidad mundial situada en distintos puntos del planeta. Es un campo inmanente que no procede del interior de cada uno de nosotros, y tampoco es una imposición externa. Procura  por lo tanto conexiones en varias direcciones, a la vez que requiere de un marco operativo móvil.

Su accionar no está basado en ideología, sino en la realidad misma de la comunidad, con sus particularidades en cada lugar. En el ámbito institucional, como señalábamos, esta comunidad produce encuentros presenciales y virtuales a nivel local y otros más amplios a nivel regional y mundial. En estos últimos se elaboran resoluciones.

Nos preguntamos entonces, cómo, de qué manera y en que ámbitos, estas instancias podrían encontrar una continuidad para el tratamiento y ejecución de esas resoluciones.

A qué nos referimos con esto?

A que hay una buena receptividad y un tratamiento serio y responsable por parte de las instancias mas abarcativas, como la regional y la mundial, de las propuestas elevadas desde las instancias locales, mas no hay una dinámica tan ágil en dirección inversa.

Es decir, esto no se corresponde con el impulso instituyente que los encuentros regionales y mundiales reciben de las instancias locales. Las resoluciones parecen deambular en un escenario dramáticamente intrascendente.

 

Con esta dinámica, corremos el riesgo de cometer errores conceptuales frecuentes, como ver al Dpto.20 como un ente débil, reforzando así la percepción de que la alianza con el Estado es determinante de nuestra existencia como comunidad, desvalorizando los conocimientos y experiencia de la gente que viene trabajando desde hace muchísimo tiempo.

Tampoco es sano suponer que es un bloque homogéneo, donde no van a haber conflictos y que todo tiende al equilibrio.

Sería importante tratar con atención estas cosas, para que no resalten más los miedos  que las potencialidades, y así lograr fortalecer la operatividad y eficacia de esta comunidad.

Por otro lado, ya que el trabajo de conocimiento con agentes externos como por ejemplo la dirección de vinculación está establecido y por buen camino, concentrémonos entonces en la planificación de las acciones para llevar acabo esas resoluciones que dictan los encuentros; estas nos brindan claros objetivos.

Quizás debiera procurarse y facilitarse medios y herramientas comunicacionales más eficaces, para lograr que tanto las resoluciones elaboradas en los encuentros, como las ideas que surgen entre medio, tengan un tratamiento y una continuidad efectiva.

Las estrategias las tenemos que diseñar y ponerla en marcha nosotros mismos inmediatamente finalizada cada instancia de encuentro, para poder así hacer una evaluación y un cierre antes de la siguiente instancia de encuentro. Esto nos habilitará luego, a nuevos procesos de práctica y  nos brindará más firmeza, teniendo en cuenta que esta comunidad está en un permanente proceso de conocimiento y reconocimiento mutuo.

 Mi primera observación es simple:

Una comunidad como el Dpto.20 de Uruguay está convocada a realizar un análisis profundo del concepto que la denomina. Considero que en primera instancia se debería profundizar en la autocrítica, construyendo algunos espacios comunes lo más representativos posibles luego de las instancias regionales y mundiales. Al mismo tiempo que se va reinventando.

Para lo que habría que dedicar algo de tiempo adicional, es para investigar a la brevedad, como se genera y se refuerza ese sentimiento  de apego al Estado, que puede constatarse en algunas redes sociales en los sitios donde interactúa parte de la comunidad. Allí aparecen algunos comentarios, entre otros, como: “sin vinculación no somos nada”, que no nos hacen bien, ni a la sociedad civil organizada en el exterior ni a la Dir. De Vinculación.

Esto nos parece muy extraño, teniendo en cuenta que el sentido de comunidad es el sentimiento de que los miembros importan los unos a los otros y al grupo, con una fe compartida de que las necesidades de los miembros serán atendidas mediante su compromiso de estar juntos, de ser parte de algo más amplio, pero no subordinados.

El Estado es un buen aliado de la comunidad de uruguayos organizados en el exterior; promueve y también necesita, de que nuestras problemáticas y nuestras propias resoluciones sean elaboradas, tratadas y ejecutadas en un marco democrático e independiente del Estado, para fortalecer justamente esa alianza equitativa. Esto movilizaría a la Dirección General de asuntos consulares y Vinculación a ser más creativos en esta relación. Y nos permitiría a nosotros ser también más creativos y a la vez audaces en nuestras propuestas y reclamos.

 Entendemos racionalmente el valor trascendental histórico con el que aun el Estado influye en la sensibilidad colectiva uruguaya, pero no entendemos por dónde y cómo se refuerza ese sentimiento, que pone en cuestionamiento la existencia de la colectividad de uruguayos organizados en el exterior, si el Estado no la sostiene.

Para terminar, consideramos que es muy importante mantener el diálogo fluido y la mutua colaboración con la Dir. Gral de Asuntos Consulares, embajadas y la Dir. De Vinculación, mediante el impulso de una ecología del desarrollo comunitario y comunicacional, que posibilite la acomodación, intercambios y apoyos mutuos entre las distintas instancias. Pero tomemos también seriamente en consideración, que las condiciones socio-económico-políticas son vertiginosamente cambiantes, en el mundo en general y en nuestro país en particular.

 

“Todo pasa y todo queda…”

 

Richard Tedesco.

 

Bibliografía.

Maritza Montero: Psicología social comunitaria: teoría método y experiencia, Universidad de Guadalajara

Rolf Dobelli: El Arte de pensar claro Vega Forlag, Noruega, 2015

Felix Guattari: Las Tres ecologias: PRE-TEXTOS, 1996

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