Consulta en Venezuela reaviva debate por voto uruguayo en el exterior

Uruguay 17 de julio de 2017
El Frente Amplio avanza en proyecto de ley para y cuestiona por "hipócrita" a la oposición por alentar a venezolanos a votar desde Uruguay.
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"Una luz en el camino para Venezuela. Consecuencia directa de los hechos de aquellos que no se callaron y fueron valientes".

Así se expresó este domingo el senador nacionalista Luis Lacalle Pou, sobre la jornada en la que millones de ciudadanos de ese país concurrieron a las urnas en todo el mundo en un simulacro de consulta popular para expresar su rechazo a la reforma constitucional que planteó el presidente Nicolás Maduro.

Otros representantes de la oposición, como la senadora Verónica Alonso o el diputado Jaime Trobo, acompañaron y alentaron incluso la concurriencia de venezolanos en Montevideo.

La actitud fue calificada de "doble discurso-" desde el Frente Amplio, al entender que la oposición, a la vez que apoyó el voto de ciudadanos extranjeros desde el exterior," le niega ese mismo derecho" a los uruguayos que viven fuera del país.

Así, la jornada del domingo reabrió un viejo debate sobre una posibilidad que fue rechazada en 2009 en un plebiscito.

"Es algo realmente lamentable. Junto con Surinam, Uruguay es el único país de América del Sur que le niega el derecho a parte de sus ciudadanos", dijo a ECOS el diputado frenteamplista Roberto Chiazzaro (PS)

Al respecto expresó que "se está trabajando muy fuerte" en un proyecto de ley que propone habilitar el voto consular de los uruguayos en el exterior. Además de Chiazzaro, está integrada por la senadora Constanza Moreira (Casa Grande), Macarena Gelman (Ir) y Lilián Galán (MPP).

El trabajo se realiza en forma conjunta con delegados de Naciones Unidas, La Institución Nacional de Derechos Humanos, el PIT CNT y la comisión de uruguayos por el voto en el exterior y será planteada como la solución a una "flagrante violación constitucional" a los derechos de cientos de miles de compatriotas.

La iniciativa, que había sido presentada en la pasada legislatura, volvió a tomar estado parlamentario en 2015. En líneas generales, si es consagrada permitirá que, viva donde viva, cualquier ciudadano participe y exprese su voluntad en igualdad de condiciones en las elecciones presidenciales y legislativas.

Se prevé que el voto se haga a través de todos los consulados que el país tiene en el mundo, debidamente certificado por funcionarios electorales.

El proyecto excluirá, por sus características especiales, que puedan hacerlo también en los comicios departamentales. Lo que aún no está definido es si, como sucede a nivel local, el sufragio sea obligatorio.

Para Chiazzaro, lo que sufren los uruguayos fuera de fronteras es una doble marginación, que afecta a los que no cuentan con recursos económicos para pagarse el viaje y venir al país cada vez que hay una elección.

"Hago responsables a los partidos tradicionales por esta actitud hipócrita, todo por un falso temor de que si se habilita el voto en el exterior les puede hacer perder las elecciones", dijo.

De aprobarse, la iniciativa podría contemplar a unos 300 mil uruguayos, según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores, que respalda este proceso en todos sus términos. "Es hora, en este país dual, de reconocer a todos los uruguayos los mismos derechos, aún cuando no vivan en el Uruguay", había señalado en marzo en una comisión de Diputados el subsecretario José Luis Cancela.

De todas formas, que eso suceda representa un desafío de proporciones para sus promotores. Es que, al tratarse de una reforma constitucional, deberá contar con dos tercios de los votos en cada Cámara del Parlamento. Es indispensable, por lo tanto, obtener un apoyo significativo de la oposición.

Chiazzaro dijo permitirse alentar alguna esperanza, aunque admitió que la mayoría de los contactos realizados hasta el momento plantearon una "negación sistemática" a apoyar el planteo.

"Si fracasamos, dejaremos en evidencia que son estos señores los culpables de que tantos uruguayos no tengan derecho al voto", cuando muchas veces los compatriotas fuera de fronteras "son los primeros a los que se acude por ayuda cuando suceden algunas desgracias".

Ya se pronunció

Los blancos aceptaron el desafío y se mostraron dispuestos a negociar, aunque sin abrir expectativas. "Hay que ser cuidadosos y recordar que ya hubo un pronunciamiento popular sobre este tema", dijo a ECOS el diputado Pablo Abdala.

Se refería al plebiscito, realizando en forma conjunta con las Elecciones de 2009, que proponía la instauración de voto epistolar para los uruguayos residentes en el exterior.

Dicha iniciativa, promovida por varios sectores del Frente Amplio, estuvo lejos de ser aprobada. Cosechó un magro 37% de los votos, cuando necesitaba más del 50% para ser habilitada.

Los blancos siguen apostando a un proyecto presentado por el herrerista Trobo, que contemplaba el sufragio fuera de fronteras, aunque limitándolo a la elección de dos representantes específicos.

Así, se planteaba la creación de un "departamento 20" que estaría presente en el Parlamento a través de la asignación de dos bancas en la Cámara de Representantes.

El diputado Daniel Radío (Partido Independiente) dijo por su parte estar dispuesto a discutir cualquier iniciativa. "Siempre lo estuve. A diferencia del Frente Amplio cuando se le plantea el tema de la solidaridad con Venezuela, como el otro día en la Cámara", argumentó.

Aministía para que puedan votar

Otra iniciativa del Frente Amplio, presentada ante la Comisión de Constitución y Códigos de la Cámara de Diputados, busca permitirle a los ciudadanos excluidos del padrón electoral la posibilidad de participar en los comicios generales.

Chiazzaro explicó que se apunta a a solucionar la problemática de las personas que, por distintos motivos, estén eliminados de los registros al no haber votado en las últimas dos elecciones.

El proyecto plantea que, a pesar de estar excluidos, puedan sufragar en condición de "observados" en cualquier mesa electoral del país.

Fuente: ecos.la

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